Entradas

Eternamente fieles

La tristeza de sus miradas rasga el alma, aullidos inaudibles en oídos ajenos a la sensibilidad, no tendréis voz, pero si un corazón que expresa más que el de mil humanos. No hay mayor fidelidad que la vuestra, a sabiendas de que no todos la saben valorar. Porque regaláis amor sin pedir nada a cambio y hacéis el mundo más bonito, porque sois incondicionales sin chantajes , ahuyentadores de lágrimas y magos de sonrisas, os merecéis corazones nobles que os acompañen de por vida y os muestren que no todos los humanos somos tan frívolos.

1º Micro poesía

Verso a verso deshago el encanto de mi soledad, entre tinieblas me sumerjo, intentando hallar esperanza en promesas fundidas por el tiempo. Fiel a la pluma y el tintero, a la rima, a la tristeza cuando notan mi ausencia sobre el cuaderno. A los cientos de inviernos que forjan un corazón sincero, a una mirada, al sosiego de estos versos.

Corazón noble

Ama como los felinos aman su independencia, Ama como cualquier loco a su locura, Ama sin límites, sin prejuicios, lejos de rumores. Ama con el corazón y cada extremo de tu alma, Ama con serenidad y un poco de inquietud, Ama como las flores más bellas aman la primavera. Ama como si amases por primera vez, con inocencia y pasión. Ama como el suspiro ama fundirse con el eco del alma, Ama como se aman aquellos besos que surgen después de una despedida. Ama sin control y con toda devoción , Ama como la poesía ama a cada verso. Pero ante todo hazlo de verdad, porque no hay muestra más bonita que el amar con toda seguridad.

Tiempo

Rehén de sentimientos, a veces nítido, otras subyacente. Sana estragos, eleva desconfianza, esconde sus ideas bajo un manto de intriga. Cada segundo que posee es abstracto, los días pasan y sigue intacto para aquellas mentes en espera, no ruega, no espera, desaparece inesperadamente. Es tan valioso que no existe moneda que lo pague, cronómetra nuestras vidas y se apodera de ellas, nos debilita o nos sana, influye y desgasta.

Oda al amor

Mis inviernos calcinados por sus veranos, mil primaveras entre sus labios, suspiros secos, sanando párrafos. El luto por la alegría pasó desapercibido al rozar sus labios, sus manos mi templo, su mirada un dulce consuelo. ¿Qué sería de este corazón sin percibir un cálido abrazo en este mes de Enero? Un infierno, donde cada verso se convertiría en veneno, donde todo el año sería invierno.  Ni imaginarlo quiero, sería un tormento amanecer sin rozar su cuerpo.  Que porque este cuento sea eterno, grito a los cuatro vientos mil y un te quieros.

Datos del corazón

Felicidad inexistente cuando es escasa su presencia, no hay mayor roto que el de mi corazón si de mi vera desapareciese, sus cálidos besos hacen resucitar en un frío mes de Enero a la mismísima primavera. El dulce café existente de su mirada, endulza una mañana más a mi alma. Que en silencio le grita: ¡No te vayas, la vida sin ti no es más que un verso consumiéndose en las entrañas del infierno!. Mi corazón fiel a cada latido apresurado que surge si esboza una sonrisa. Finalizo esta poesía pensando en el mejor regalo que ha podido darme la vida, el motivo por el que hoy sonrio, su presencia día a día.